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Los 10 mandamientos de los arquitectos altamente productivos

Los 10 mandamientos de los arquitectos altamente productivos

El tema de la productividad es importante para las empresas y las oficinas de arquitectura no son la excepción. Para alcanzar las metas trazadas vale la pena crear un listado de pasos para mejorar el trabajo y aprovechar, sobre todo, el tiempo, un recurso no renovable.

En el blog español de Stepienybarno se aborda el tema de la productividad en el campo de la arquitectura. Para ello crearon una lista con los 10 mandamientos de los arquitectos productivos que a continuación resumimos:

No pensarás que ser bombero es la solución

¿Te pasas todos los días de la semana apagando incendios?

Algo estás haciendo mal porque dedicas tiempo valioso en resolver asuntos menores, te desgastas en cosas sin importancia y no te concentras en lo verdaderamente importante. Ser multitareas no es el camino.

Quien mucho abarca poco aprieta

Si crees que hacer mucho es sinónimo de eficiencia, estás equivocado.

Debido a la escuela, el arquitecto confunde cantidad de horas invertidas con ser eficiente, cuando en realidad de lo que se trata es emplear menos recursos para obtener mejores resultados.

No dejarás de hacer lo que realmente tienes que hacer

El tiempo es el bien más preciado para cualquier empresa, ¡más para una oficina de arquitectura!

Si lo pierdes, ¡no lo recuperas! Tener en claro qué tienes que hacer —qué puedes resolver humanamente y qué no— es muy importante para cualquier organización.

Planea bien a qué le dedicarás tiempo. Lo demás, delégalo.

No dirás el nombre de tu agenda en vano.

La agenda es una manera de organizar el tiempo pero ¿lo hacemos bien? ¿Todo consiste en anotar y anotar reuniones internas y externas?

Tener una agenda saturada no es sinónimo de que el negocio va viento en popa sino de una falta de dirección y de capacidad para saber qué importa más y que puede, y debe, dejarse para después.

Honrarás la administración de tu empresa.

Si eres de los que dice “Yo soy arquitecto, no administrador”, no estás tomando en serio tu empresa.

La arquitectura es un negocio y debe ser administrada, por lo que es vital que puedas desarrollar tu talento como un profesional. Lo mismo pasa cuando por falta de un perfil adecuado de negocios dices que haces de todo, desde remodelaciones hasta aeropuertos…

¡Error! Es hora de perfilar tu empresa y que te incrustes en un nicho de mercado.

No procrastinarás.

¿Dejas para mañana lo que deberías hacer hoy?

Procrastinar se convierte en un hábito. Revisa tus metas y aprende a separar lo urgente de la importante, lo necesario de lo superfluo. De nueva cuenta aprende que tú solo no puedes hacerlo todo. Pide ayuda y delega, delega, delega.

No codiciarás el trabajo ajeno.

¿Vale la pena conseguir proyectos fuera de nuestro propio nicho solo porque la competencia o nuestro colega los tiene?

Si una oficina está fuera de tu competencia no vale la pena desgastarse buscando proyectos que no son tu especialidad. Sé el mejor en tu propia área.

Este mandamiento se parece mucho a la envidia: el envidioso se desgasta deseando lo que no tiene y, por lo tanto, es ineficiente e improductivo.

Amarás tu salud sobre todas las cosas.

¿Recuerdas las desveladas durante la carrera? ¿Lo sigues haciendo?

El masoquismo les acomoda perfectamente a los arquitectos. Si crees que una desvelada equivale a una medalla al mérito o al valor, ¿te das cuenta del daño que te infringes? Si crees que ocupar hasta el último segundo antes de la entrega es una muestra de profesionalismo, estás haciendo mal las cosas.

Con la salud no se juega, y tarde o temprano el cuerpo te pasará la factura.

Aprenderás a usar las herramientas digitales propias de tu tiempo.

Este mandamiento no solo se refiere a saber usar Autocad, sino a que en el mundo actual estamos rodeados de recursos digitales que son un medio para obtener un fin y no al revés.

Usar adecuadamente las herramientas digitales es darse cuenta que llegar a la oficina a responder correos es un mal hábito, lo mismo que tener abiertas las redes sociales. Destina una hora para revisar correos y responderlos.

Las primeras horas de trabajo son las más redituables en términos de eficiencia y creatividad.

Santificarás la creatividad.

Es un hecho que el arquitecto debe ser creativo en su medio, pero la creatividad también tiene que ver con la búsqueda de la productividad y la eficiencia.

Innovar es la capacidad de replantear constantemente la manera cómo se hacen las cosas. Recuerda lo que decía Philip Johnson: “el cambio es lo único constante”.

¿Qué te parecen estos mandamientos? ¿Tienes tú una lista parecida en tu oficina? Compártela.

¿Quieres desarrollar tu proyecto?

Contáctanos y lo presupuestamos.
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